Inicio de la misión del nuevo Obispo, D. José Mazuelos Pérez

El próximo viernes 2 de octubre a las 6:30 de la tarde, nuestro nuevo Obispo, Mons. José Mazuelos Pérez, iniciará su ministerio episcopal en la Diócesis con la celebración de lo que se denomina «toma de posesión», que tendrá lugar en la Catedral de Santa Ana, donde ocupará la Cátedra, la Sede de esta Diócesis que le ha sido encomendada para que la gobierne pastoralmente.

La ceremonia será retransmitida en directo por la Televisión Autonómica.

Turismo y desarrollo rural

Mensaje del Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, Em.mo Card. Peter Kodwo Appiah Turkson, enviado con motivo del Día Mundial del Turismo, que se celebra cada año el 27 de septiembre.

La 41.ª Jornada Mundial del Turismo se celebra este año en el contexto incierto que está marcado por la evolución de la pandemia de Covid-19, cuyo final aún no se vislumbra. El resultado es una drástica reducción de la movilidad humana y del turismo, tanto internacional como nacional, que ha caído a mínimos históricos. La suspensión de los vuelos internacionales, el cierre de aeropuertos y fronteras, la adopción de estrictas restricciones en los viajes, incluso internos, está provocando una crisis sin precedentes en muchos sectores relacionados con la industria turística. Se teme que, en el peor de los casos, a finales de 2020 habrá una disminución aproximadamente de mil millones de turistas internacionales, con una pérdida económica mundial de casi 1.2 billones de dólares. El resultado sería una pérdida enorme de empleos en todo el sector turístico. Según el Secretario General de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili: «El turismo ha sido el sector más afectado por el bloqueo mundial, con millones de puestos de trabajo en peligro en uno de los sectores de la economía con mayor número de mano de obra».[1]

          Este preocupante escenario —incluso impensable hace unos meses—, no debe paralizarnos y privarnos de una visión positiva del futuro. En este sentido, el Papa Francisco afirmó: «Porque peor que esta crisis, es solamente el drama de desaprovecharla […]. Y así, en el gran esfuerzo que supone comenzar de nuevo, qué dañino es el pesimismo, ver todo negro y repetir que nada volverá a ser como antes».[2]

          Turismo y desarrollo rural es el tema que la OMT, antes de la emergencia por el Covid-19, eligió para la presente Jornada yseñala providencialmente uno de los caminos hacia una posible recuperación del sector turístico. Comienza con la invitación a tomar en serio y poner en práctica el desarrollo sostenible que, en el ámbito del turismo, significa un mayor interés por los destinos turísticos extraurbanos, los pueblos pequeños, las aldeas, los caminos y lugares poco conocidos y menos frecuentados. Esos lugares más escondidos para descubrir o redescubrir, precisamente porque son más encantadores e inexplorados. El mundo rural vive en estos lugares, lejos de las rutas del turismo masivo. Se trata, por tanto, de la promoción de un turismo sostenible y responsable que, realizado según los principios de la justicia social y económica, y en el pleno respeto del medio ambiente y de las culturas, reconozca la centralidad de la comunidad local anfitriona y su derecho a ser protagonista y socialmente responsable en el desarrollo sostenible del propio territorio; un turismo que favorezca, por lo tanto, la interacción positiva entre la industria turística, la comunidad local y los viajeros.[3]

          Este tipo de turismo puede convertirse en un motor para apoyar la economía rural, que se basa en la agricultura y, a menudo, en haciendas familiares de pequeñas dimensiones, en zonas marginales y con bajos ingresos producidos por el sector alimentario. El turismo y la agricultura rural pueden convertirse así en dos componentes esenciales de un mundo nuevo que se espera construir. Un turismo realizado por y a través de las personas. Por otra parte, los pequeños agricultores son los primeros guardianes de la creación, a través de su paciente y arduo trabajo de la tierra. Los turistas son los visitantes que pueden convertirse en defensores del ecosistema, si viajan de forma consciente y sobria. Entonces, viajar a destinos rurales puede significar, concretamente, apoyar la producción local de las pequeñas explotaciones agrícolas, que se lleva a cabo de manera compatible con las leyes de la naturaleza. De esta manera, un viaje podrá tener el sabor de la historia y abrir el corazón al amplio horizonte de la fraternidad y la solidaridad.

           El turismo que sabe mirar y compartir los dones de la tierra en el ámbito rural se convierte también en un modo concreto para aprender nuevos estilos de vida. Ciertamente, la sabiduría de quien cultiva la tierra, hecha de observación y espera, puede ayudar al agitado mundo moderno a armonizar los tiempos de la vida diaria con los de la naturaleza. Acercar el turismo y el desarrollo rural es una buena manera de aprender nuevas culturas, de dejarse contagiar por los valores del cuidado y la protección de la creación que, hoy en día, representan no sólo un deber moral sino una urgencia de acción colectiva.

          El “turismo rural” se convierte así en el lugar donde se aprende una nueva forma de relacionarse con los demás y con la naturaleza. Y todo cambio personal debe comenzar por comportamientos verdaderamente transformadores; para ello, es necesario ponerse en marcha, y para hacerlo se necesita un objetivo: el mundo rural puede ser todo esto. El turismo se desarrolla si se realiza de manera cuidadosa, tranquila y sostenible, esto significa respetar las actividades agrícolas, los ritmos de vida de las poblaciones rurales, apreciando la autenticidad que todavía se conserva en zonas enteras del interior, dejándose sorprender por las muchísimas pequeñas cosas que se pueden ver, eligiendo productos agrícolas locales. De esta manera se pueden apreciar las diferencias, pequeñas o grandes, entre las tradiciones, lugares y comunidades que se encuentren. Entonces, ¿por qué no recurrir a un turismo que promueva las zonas rurales y marginales conociéndolas a pie? Esto nos permitirá frenar y evitar los riesgos del frenesí.[4]

          Precisamente en este período, el turismo puede convertirse en un instrumento de proximidad. Sí, nuestro mundo postmoderno necesita proximidad, es decir, cercanía en las relaciones y, por ende, de los corazones. Y el turismo, que en cualquier caso implica el movimiento de personas y bienes, debe mostrar ahora su faceta transformadora, como actividad recreativa que haga crecer el espíritu de fraternidad entre los pueblos.

          En un periodo de incertidumbre por los movimientos de personas, de los que el turismo sufre las mayores consecuencias de forma inmediata y directa, creemos que es necesario tomar medidas para apoyar los ingresos de los trabajadores de este sector, como también para cuidar y defender las comunidades rurales más vulnerables de cada territorio. De esta manera, la economía turística podrá retomar su curso, aunque en niveles de circulación más reducidos; la circulación de personas, bienes y dinero será el signo tangible de una proximidad que ha comenzado en el corazón. Un turismo responsable y sostenible, que aproveche al máximo los recursos y las actividades locales, es aconsejable como uno de los puntos de inflexión en la lucha contra la pobreza que la pandemia de Covid-19 ha hecho aumentar exponencialmente.

          En conclusión, queremos asegurar nuestra cercanía y apoyo a todos los que participan en la lucha contra el impacto de la pandemia en la vida de las personas y de los que viven del turismo.

          Hacemos un llamamiento a los gobernantes y a los responsables de las políticas económicas nacionales, para que promuevan y fomenten un turismo responsable, llevado a cabo según los principios de la justicia social y económica, y con pleno respeto al medio ambiente y las culturas. Que los gobernantes dirijan su mirada a las zonas marginales, dando a estos territorios oportunidades concretas de desarrollo, potenciando sus vocaciones particulares, la participación de las comunidades locales en los procesos de toma de decisiones, la mejora de los ingresos de los que trabajan la tierra.

          Nos dirigimos de manera particular a los movimientos ecologistas y a todos aquellos que están comprometidos en la defensa del medio ambiente, para que contribuyan con su trabajo a la conversión de los corazones hacia una ecología integral sana y correcta, en la que se conjugue el valor de la persona humana con la protección de las condiciones de vida de las comunidades rurales asentadas en zonas marginales. Que la planificación económica tenga como referencia la defensa de los pobres y de los actores más débiles del ciclo económico; que los agricultores de las zonas rurales sean considerados beneficiarios directos de ayudas económico-financieras significativas y de proyectos de recuperación y promoción de la agricultura rural familiar.

           Pedimos a los obispos y a los responsables de la pastoral del turismo un esfuerzo común para que, cada uno en su propio territorio, tome iniciativas concretas en favor de las actividades turísticas. Que los fieles y las parroquias respondan con solicitud y generosidad a las exigencias y necesidades de los trabajadores del turismo, hoy en día en dificultad, y que juntos desarrollen redes de proximidad en las relaciones y en la ayuda para fomentar los ingresos perdidos. Que se construyan nuevas rutas para el disfrute turístico de las zonas rurales, en las que se puedan unir el respeto por el medio ambiente y las oportunidades para ayudar a los operadores turísticos locales.

          Por último, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todos los que, en este tiempo de prueba, han mostrado su solidaridad y apoyo a quienes viven del turismo, en particular en las zonas rurales. Con la ayuda de Dios, pongámonos todos en el mismo camino hacia un futuro mejor.

Peter K. A. Cardenal TURKSON, Prefecto

Vaticano, 6 de agosto de 2020, Fiesta de la Transfiguración del Señor

[1] https://www.unwto.org/news/covid-19-world-tourism-remains-at-a-standstill-as-100-of-countries-impose-restrictions-on-travel

[2] Francisco, Homilía durante la Santa Misa en la Solemnidad de Pentecostés, 31 mayo 2020.

[3] Definición adoptada por la asamblea de la Asociación Italiana de Turismo Responsable, 9 octubre 2005.

[4] Cf. Francisco, Carta enc. Laudato si’, 18.

Nuevo Obispo de Canarias

En el día de hoy, lunes 6 de julio de 2020, la Santa Sede ha hecho público el nombramiento del nuevo Obispo de la Diócesis de Canarias: Mons. José Mazuelos Pérez, hasta ahora obispo de Asidonia-Jerez, en Andalucía.

En su primer saludo a la Diócesis ha tenido un recuerdo también a las otras confesiones cristianas y a las demás religiones: «extiendo mi afectuoso saludo a los hermanos de otras comunidades religiosas».

La noticia de su nombramiento y su curriculum vitae lo puede encontrar en el siguiente enlace: https://conferenciaepiscopal.es/mons-jose-mazuelos-ha-sido-nombrado-obispo-de-canarias/

Más información en la web de la diócesis: http://www.diocesisdecanarias.org

Hemos vuelto a abrir

Con inmensa alegría les informamos que el lunes 11 de mayo, con motivo del inicio de la fase 1 en Canarias, el Templo Ecuménico ha vuelto a abrir sus puertas, con horario reducido limitándonos a las celebraciones litúrgicas y siguiendo las indicaciones que se nos han dado por lo que se refiere al aforo reducido y a la utilización de mascarillas y gel hidroalcohólico, además de las relativas más explícitamente a las celebraciones. Así que les esperamos.

Reconocimiento agradecido a D. Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna

El Templo Ecuménico El Salvador expresa sus condolencias a la Casa Condal por el fallecimiento el pasado 2 de mayo de D. Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, IX Conde de la Vega Grande de Guadalupe, insigne promotor de la construcción de este Templo Ecuménico realizada entre 1969 y 1971 por el arquitecto Manuel de la Peña.

El Templo Ecuménico reconoce agradecido la labor de mecenazgo ejercida por D. Alejandro, expresión de su fe y piedad, que acogió la sugerencia de Mons. José Antonio Infantes Florido, entonces Obispo de Canarias, de construir un templo con finalidad ecuménica para acoger a otras denominaciones cristianas no católicas y ofrecer un espacio para sus celebraciones fomentando la unidad entre los cristianos, como pedía el Concilio Ecuménico Vaticano II, clausurado en 1965. Un espacio religioso para los turistas que visitaran Gran Canaria. Una apuesta interesante con visión de futuro del Obispo y el Conde que han hecho de este Templo un icono de Playa del Inglés, uno de los edificios arquitectónicos más visitados.

Descanse en paz D. Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna.

Ante el “Coronavirus” – algunas cancelaciones

Debido a la situación que se ha creado a causa del Co-Vid19, también conocido por “Coronavirus”, y siguiendo las indicaciones del Obispado de Canarias, nos vemos en el deber de cancelar los espacios comunitarios de oración organizados con motivo de la Cuaresma, a saber la Hora Santa de los martes a las 17:30h y el Via Crucis de los viernes a las 18h; así como el concierto de órgano previsto para el lunes 23 de marzo a las 20h.

Les invitamos a acoger la petición del Obispado de orar por la pronta superación de esta situación, por la salud de los enfermos, por quienes trabajan en el mundo de la salud, por los científicos que buscan una solución y, en definitiva, por toda la humanidad que vive, cuando menos, con temor y desconcierto el momento presente. Que el Señor nos ayude a ser todos responsables, solidarios y renovar nuestra fe en el Dios de la vida.

Iniciativa Cuaresmal: adoración

Con la llegada de la cuaresma, que iniciámabos el pasado miércoles, Miércoles de Ceniza, el Templo Ecuménico ofrece la iniciativa de favorecer la oración en este tiempo cuaresmal con una Hora Santa, ante el Santísimo Sacramento, en distintos idiomas, todos los martes a las 17:30h, antes de la Misa, a las 18:30h. Te esperamos. Prepárate a la Pascua con nosotros.

Oración ecuménica por la paz

El miércoles día 1 de enero de 2020, coincidiendo con la Jornada Mundial de oración por la paz, celebramos un encuentro de oración ecuménica por la paz con la participación de las distintas comunidades que celebran sus cultos en el Templo Ecuménico. En distintos idiomas nos dirigimos al Señor Jesús, Príncipe de la Paz, pidiéndole por tan precioso don para cada uno de los continentes y, por ende, para toda la humanidad. Si no pudiste venir este año, te esperamos el próximo.